Sé que hace mucho no te quise usar.
Porque me daba cosa como me iban a mirar.
Pero ahora entendí que te necesitaba.
Porque sin ti ya mis salidas no son nada.
A la escuela te llevo todos los días.
Y tu me acompañas en las vueltas y en las idas.
Ahora sostengo tu cuerda sin temor.
Nada me importa si vamos los dos.
En las espantosas calles de Gualeguay.
Tu me acompañas aguantando sin más.
Porque tú no eres como los otros bastones.
Tu nunca, jamás, te tomas vacaciones.
Es por eso que aquí te escribo este poema.
Para que tu me sigas guiando sin problemas.
Sé que a muchas personas has golpeado sin querer.
y eso lo entiendo, tu si tienes poder.
Tu eres mis ojos, eres mi gran guía.
Y prometo usarte todos los días.
Sin perderte, ni dejarte, ni olvidarte jamás.
porque tú me ayudas para que pueda andar.
Eres mi fiel compañero, y no hay nadie como tú.
Por eso te quiero, Bastoncito Bantú.